sábado, 24 de marzo de 2012

La nueva morada

Como ya muchos sabrán, Juan, yo, y toda la granja tuvimos que mudarnos de la casita que rentábamos cerca del centro de Linares, "la casa de las toronjas", debido a que desafortunadamente sus dueños nos pidieron desalojar el patio a finales de marzo porque van a construír cuartos para rentarles a los estudiantes que vienen a la Universidad.

Qué ingratitud la del hombre en tumbar el árbol que le da fruto, sombra, oxígeno y vida para poner una egoísta plancha de cemento, pero ni cómo hacerlo cambiar de opinion por lo pronto; así que sin el patio el espacio iba a reducirse a la mitad y no habría suficiente para criar mis gallinas y sembrar mis plantas, por lo que la desición fue unánime: buscar un nuevo hogar temporal, antes de mudarnos a la casa definitiva, que esperamos sea el objetivo principal de este año, encontrar por fin nuestro pedacito de México para establecernos definitivamente y así tener nuestra granja permacultural sin apuros ni condiciones.

En fin, por lo pronto suena lógico que sería sencillo encontrar una casa en renta con patio suficiente para tener huerto y gallinero, en medio de una localidad semi rural como lo es Linares, con sus casi 60 mil habitantes, pero no lo fue tanto, las pocas casas idóneas estaban ya ocupadas y muchas otras vacías porque sus dueños emigraron a Monterrey o a los Estados Unidos. Fueron semanas de intensa búsqueda antes de irme a Texcoco a tomar mi clase de Etnoforestería a la Universidad de Chapingo, todavía regresé y seguíamos sin encontrar casa :(

No fue hasta tres semanas después cuando nos avisaron que las casas de un sector bastante rural de Linares localmente llamado "La Loma" estaban desocupadas, y corrimos, aunque yo iba con cierta duda debido a que ya me habían contado que por allá no había linea telefónica, sin la cual, no podría yo escribir este blog. No obstante al conocer el sitio, el encanto fue inmediato, una zona totalmente a parte del aglutinado centro de Linares, una quinta privada con tan solo cinco casas en medio de palmas y árboles frutale, la verdad que cuando supimos que efectivamente sí había línea telefónica, no lo pensamos mucho y actualmente es dónde vivimos y tenemos nuevos proyectos con las gallinas, las cuales tendrán su corral privado para que no molesten a los vecinos, y así mismo aquí podre sembrar árboles y un huerto sin temor a que me corran de un mes a otro. 

Les dejo entonces, una muestra pequeña de la nueva casa que nos alojará por ahora.

La entrada, como un camino real rodeado de palmas washingtonia

Nuestra casa es la amarilla, esta es una vista hacia el norte.

El Pointer que no se raja.


La noria.

Construyendo los gallineros de madera reciclada.


La vista desde la casa.

La entrada.
Mis casitas de barro de Amealco, Querétaro y mis pericos de Tehuetlán, Huasteca Hidalguense.



La vista desde la casa al amanecer. Al fondo se puede ver la sierra y a veces hasta el cerro del Pilón ya del lado de Tamaulipas

Mis gallitos disfrutando de la tierra.  Atrás mi plátano, limón, ceiba y palihuiche un poco resentidos porque apenas se están adaptando a la nueva casa.
Como se ve, esta nueva casa ofrece posibilidades y privilegios que en otras nunca tuvimos, por lo pronto, mañana toca sembrar semillas de calabazas que me trajo mi compañero Ramiro de Texcoco, unas papayitas, mangos y aguacates. Saludos y que pasen bonita noche, aquí ya cantan muchos grillos, aves nocturnas y ranas, es primavera!!!

2 comentarios:

  1. Me parece fantástico lo que han podido lograr, los felicito y adelante.

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  2. Mil gracias haortega27 por leernos y por comentar. En verdad que no ha sido fácil,pero una vez que has dado el paso hacia la sustentabilidad no podemos detenernos. Saludos gratos desde NL.

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